1.- Fue en tiempos de Miguel de la Madrid, cuando todavía no había ni internet, ni redes sociales, ni teléfonos celulares, ni MORENA, ni PRD, pero sí había neoliberalismo, de hecho se estaba estrenando en México como propuesta para resolver la crisis que dejó lo que los neoliberales llamaban populismo; que organizaciones sociales, campesinas, sindicatos independientes y un partido político (Partido Socialista Unificado de México) convocaron a un Paro Cívico Nacional.
2.- Como no existían todos esos recursos que cité en 1, y como ningún ente político que no fuera el PRI-Gobierno tenía acceso ni a la radio ni a la televisión, la promoción del paro tenía que hacerse a pata, con pequeños mitines en plazas, mercados, en el transporte público, en las escuelas. Me tocó un poco de esa labor y me di cuenta que a la gente le costaba trabajo entender la propuesta, entender lo que la gente debería hacer y como haciendolo el Gobierno se vería obligado a dar reversa a la política neoliberal. Llegado el Día del Paro no pasó gran cosa además de la marcha hacía el Zócalo y todo eso. Despúés de la marcha todavía intenté seguir promoviendo el paro a través de la radio de Banda Civil que era las redes sociales de entonces, pero a los cinco minutos recibí una llamada de atención... hasta eso estaba controlado por el PRI-Gobierno.
3.- Después de esa vez no recuerdo otra ocasión en que se intentara aplicar la táctica-estrategia del "prefiero no hacerlo"; excepto en propuestas muy focalizadas de boicot a algunas empresas y artículos, pero nada como lo de hoy 9 de marzo.
4.- Supongo que los tiempos estaban maduros para el "El nueve ninguna se mueve", ahora sí hay internet, redes sociales, celulares y medios de comunicación no solo más abiertos, sino que dada la causa tan sensible como el feminicidio, ni modo que no se sumaran. Y no solo radio y televisión, sino fuerzas detractoras del feminismo como el PAN, los Calderón y la Iglesia Católica.
5.- Ahora muchos lamentamos la actitud del Presidente y sus seguidores duros, llegará el momento en que ellos también lo lamentarán.
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