En la década de los 60, el entonces Presidente de México Adolfo López Mateos, solía hacer caravanas acompañado de miembros de su gabinete por los lugares más marginados y recónditos de México. En una ocasión, en un poblado de la sierra de Guerrero la gente que lo recibió le reclamó por la escuela que un Presidente les había prometido y que hasta entonces no les habían construído. Los pobladores aseguraban que hasta tenían por escrito la promesa. López Mateos pidió ver esa promesa escrita y cuando le extendieron el papel se llevó la sorpresa de que estaba firmada por ¡Vicente Guerrero!
Anécdota referida por la Maestra Berta Hernández en el programa de radio Historia en vivo de Opus 94
No hay comentarios.:
Publicar un comentario