"Yo no sé a qué he venido, yo no tengo nada que enseñarles, México es el país más surrealista del mundo. Disculpen, hasta luego."
André Breton
André Bretón escribió el Manifiesto Surrealista, por lo que bien puede considerarse el fundador de ese movimiento estético. Es muy conocida la frase de allá arriba, pero no son tan conocidas las razones por las que la pronunció.
Creo que en su estancia en México, Breton tuvo experiencias que a ningún surrealista en sus más enloquecidos delirios se le hubieran ocurrido.
Por ejemplo: Una vez quiso tener una mesita de esas que se colocan en la sala para las tazas de café y esas cosas. Entonces fue a ver a un carpintero y le llevó un dibujo de la mesa que quería. El carpintero le preguntó: ¿Así quiere su mesa?-Así exactamente- contestó Breton.
Cuando días después Breton fue por su mesita, el carpintero le entregó una especie de mueble que era un romboide irregular con una pata más larga que las demás. Breton quiso reclamar, pero el carpintero sacó el dibujo que le había llevado para demostrarle que el mueble era exactamente como el dibujo; y es que Breton hizo el dibujo con perspectiva, de tal manera que el mueble era exactamente como el dibujo. Ese mueble terminó en un museo francés como una muestra de arte surrealista.
Pero las vivencias surrealistas para Breton empezaron desde su arribo a México. Lo que a continuación relataré lo escuché de el abogado, poeta y ensayista Eduardo Luis Feher: Fue Diego Rivera quien invitó a Breton a México. Breton estaba en Estados Unidos cuando recibió la invitación de Rivera. Allí alguien le dijo que los trenes en México eran muy impuntuales y que si quería llegar a tiempo tenía que salir con, por lo menos dos dias de anticipación.
Así que Breton acompañado de su esposa salió con dos días de anticipación y por lo tanto llegó con dos días de anticipación a México y por eso nadie lo esperaba en la estación de Buenavista. Breton y su esposa decidieron salir de la estación y llegaron a la zona de tolerancia, allí las prostitutas al ver al cliente francés rubio que había llegado se le lanzaron para ofrecerle sus servicios y la esposa de Breton tuvo que repelerlas a bolsazos.
Cuando salieron de esa calle subieron a un taxi y pidieron que los llevara al hotel Ritz, pero ese taxista, el único hotel Ritz que conocía era un hotel de paso y allí llevó a la pareja. Estaban los Breton tristeando en su cuarto de hotelucho cuando sintieron hambre y decidieron salir a la calle, vieron una fonda y cuando se disponían a comer surgió una pelea entre unos parroquianos que generó en una batalla campal entre todos los que estaban en la fonda al grado que hubo disparos y heridos.
Llegó la policía y cuando preguntó que quien había iniciado el pleito, todos señalaron a los Breton y éstos terminaron en la cárcel.
Dos días después Diego Rivera fue a la estación Buenavista a recibir a Breton y cuando transcurrieron varias horas y arribaron varios trenes sin los Breton a bordo, llamó a Estados Unidos donde le informaron que habían llegado dos días antes. Rivera se puso a buscarlos y los encontró en la cárcel donde habían pasado dos días en los que seguramente Breton se sintió personaje de un relato de Kafka.
1 comentario:
¿Realmente habrá sucedido todo esto? ¡Qué locura!
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