La elevada dependencia de productos del mercado internacional ha colocado al país en una posición
en que podría enfrentar una situación de alto riesgo, ante la escasez de alimentos que empieza a
presentarse en el mundo, advirtieron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Desde hace una década, manifestaron, el país se ha supeditado a los mercados externos, al importar más
de un tercio de las necesidades de comestibles básicos, lo cual redunda en el aumento de la dependencia
alimentaria y la caída de la producción. Esto último debido también al descenso en la inversión pública,
la reducción del crédito, el desmantelamiento de las instituciones que fomentaban la actividad agrícola en
materia de almacenamiento y la disminución de obras de infraestructura.
En materia de superficie cultivada, en 1990 se sembraban 14.3 millones de hectáreas, cifra que el año
pasado apenas alcanzó 13 por ciento de esa extensión, lo cual muestra la reducción del potencial
agropecuario, afirmó el especialista de la Facultad de Economía, Carlos Cabrera.
Agregó que mientras en 1995 México importaba nueve millones de toneladas de alimentos, el año pasado
se compraron 19 millones. En valor monetario las compras pasaron de dos mil 755 millones de dólares –
entre 1980 y 1982— a 14 mil 309 millones de 2004 a 2006. (La Jornada 22, Milenio 11, Diario Monitor 2,
El Financiero 16, Excélsior 22)
Tomado del Boletín Informativo de la UNAM
1 comentario:
Y eso porque antes había que comprar, mañana quizás los gringos se dediquen al etanol y nosotros regresemos a comprar frijol de rancho, tortillas de marchanta, verduras de agua de caca. Más caras$$$$ pero mucho mejores y bien ricas.
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