
I
El valor nace del miedo. Los actos que se pueden calificar como valerosos son realizados como una reacción a un extremo estado de miedo. Esto lo saben todos los ejércitos del mundo ; por eso parte fundamental del entrenamiento castrense es introyectar en la tropa un estado permanente de miedo.
La fatiga es otro elemento permanente en el adiestramiento; la combinación de miedo y fatiga abaten la capacidad de raciocinio del individuo, su voluntad, es decir su libertad para decidir .
Tal abatimiento es condición indispensable para que un soldado obedezca órdenes sin
cuestionarlas . Un soldado bien entrenado es un soldado obediente; un soldado obediente es una persona en estado permanente de miedo y fatiga y si esto no es suficiente para garantizar la plena obediencia , entonces que circule la mota.
II
Testimonio del Subteniente Naranjo , egresado del H. Colegio militar.
El entrenamiento es muy duro: nos llevan a lo más intrincado de la sierra; llegamos ya cuando se está poniendo el sol. Organizamos las guardias , se distribuyen los turnos , se prepara la cena ; no debemos encender fuego para no delatar nuestra posición . Cuando ya es de noche la oscuridad es total, los compañeros de la guardia están muy tensos pues el viento mueve las ramas de los árboles y no es posible saber si no se trata de una persona , y de tratarse de una persona , no es posible saber que intenciones tiene.
Si el compañero de guardia cree que se acerca alguien debe marcarse el alto con tres
advertencias:
La primera es una voz de ¡Alto! Si quien se acerca no se detiene sigue una voz de ¡Alto allí ¿quién vive?!. Quien se acerque debe contestar ¡México!, si así responde se pregunta ¡Qué gente! y el intruso debe identificarse , si no lo hace se da la última advertencia :¡Alto o disparo!
Y si no se detiene se dispara.El compañero dió las tres voces de advertencia, el intruso no se detuvo y entonces el compañero de guardia disparó , eso nos despertó a todos , organizamos brigadas de reconocimiento y encontramos al intruso muerto , era un burro.
-Mi Subteniente , no insulte al intruso.
-No , si no lo insulto es que de verdad era un burro, un jumento, una acémila , un pollino, un asno , un cuadrúpedo, un equino pues , no era humano.
III
Los narcos son unos hijos de la chingada , mira que decapitar gente y hacer todas esas bestialidades , de plano si me da miedo estar aquí , en medio de La Chingada. cuando a alguien lo mandan a La Chingada es aquí a Los Alamillos donde debe venir , a este retén en medio de una carrtera que viene de la oscuridad y va a la oscuridad con este pinche frío después de todo un día de puto calor cargando mochila , fornitura y fusil , y a mamar cabrón , y ahora póngase aguí para que lo acribillen los narcos con esas armas de Rambo que pueden comprar en Estados Unidos y que superan la capacidad de fuego de este retén. Las órdenes de mi capitán: "Me paran a todo cabron que pase por aquí y revisan el vehículo , si encuentran armas o drogas me lo reportan
- ¿y si no se paran mi Capitán?
- lo paran a como de lugar
-¡Sí señor!"
-Bueno ¿qué hay pa´l frío?
-Pues lo que quieras , pomo o toque .
-No pues de los dos.
IV
Alicia Esparza Parra, de 19 años, quien al parecer era maestra del Consejo Nacional para el Fomento Educativo; Griselda Galaviz Barraza, madre de los niños Grisel Adalia y Janiel Esparza Galaviz, quienes también murieron en el lugar; una persona más permanece sin ser identificada.José Duval Carrizo Esparza, Teresa de Jesús Flores Sánchez (16 años) y Adán Esparza Parra, esposo de Griselda Galaviz, resultaron heridos de gravedad, por lo que fueron internados en el Hospital General de Culiacán.
Faustino Esparza, hermano de una de las víctimas y vecino de Los Alamillos, afirmó que los militares abrieron fuego sin que hubiera una agresión de por medio de los ocupantes de la camioneta. Dijo que sus familiares regresaban de un curso educativo, y negó que hayan llevado armas o droga cuando ocurrió el ataque a balazos.
Pero Aquel cuyo nombre prefiero olvidar no fue al sepelio ni calificó su muerte como de heroes , no hay heroismo en ser víctima inocente de una propagandística guerra interna .
Hay que poner retenes aunque ni la droga ni los narcos se transporten por carretera , hay que hacerse de la vista gorda cuando una caravana de camionetas blindadas recorra cientos de kilómetros para masacrar policías en Cananea. hay que lavar todo el batidillo que Aquel ha creado con palabrería.
En una guerra un ejército dispara contra otro ejército , los uniformes son diferente, en la propagandística guerra interna que actualmente se vive en México ¿Como distinguir población civil de narcos? Primero dispara luego viriguamos.
Por cierto ya son varios los diputados panistas que insisten en la "necesidad" o más bien necedad, de que el ejército patrulle las callles de la Ciudad de México, ¿se entiende por qué el chilango no vota por el PAN?
Se llega a la Presidencia por el miedo , se gobierna por el miedo.
1 comentario:
Desde el inicio sabíamos que uno de los grandes objetivos de la guerra propagandística era militarizar las calles de México.
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