Según alcanzo a pescar en todo el entramado técnico del análisis que está haciendo el Tribunal electoral, la compra y coacción del voto no fue probado plenamente por la Coalición Movimiento Progresista, pero además, de haberse dado no fue determinante en el resultado de la elección.
Desde el 2 de julio dijimos aquí que estaba muy cabrón probar la compra y coacción, ahora digo que está muy cabrón modificar la percepción de que Peña llega a la Presidencia a base de comprar y coaccionar el voto de millones de mexicanos.
El TRIFE dice que no fue determinante tal compra y coacción, entiendo entonces que si el PRI no hubiera incurrido en la triangulación financiera con Monex y si no hubiera distribuido tarjetas de Soriana el resultado sería el mismo o muy parecido. La pregunta es entonces ¿Para que gastar el dineral que se gastó el PRI y para que hacer cosas malas que parecen malas?
II
Y ya que estamos retomando cosas que dijimos antes; en una pasada entrada expresé mi suposición de que si osama bin Laden fue seguido via satelite desde mucho tiempo antes de su ejecución, bien podría ser el caso de el Chapo Guzmán. Tal se expresa en el fragmente de un artículo que pego aquí abajo:
¿Un Osama bin Laden Mexicano?. De acuerdo con lo reportado por Proceso el 12 de agosto y basado en fuentes militares anónimas, el gobierno norteamericano ya le propuso a Felipe Calderón llevar a cabo una operación similar a la que eliminó a Osama bin Laden, para terminar con el narcotraficante más famoso del mundo: Joaquín "El Chapo" Guzmán. Ahora bien, para asegurar el éxito de esa operación para supuestamente debilitar a un poderoso cártel que penetra la frontera norteamericana a voluntad para introducir drogas, toda ella deberá ser exclusivamente norteamericana. Se haría como en Pakistán, en quince minutos e incluidos los Navy Seals, aunque sería diferente en un punto: México tendría que dar su consentimiento previo. Según Proceso, Calderón sí aceptó la propuesta, pero no el Ejército ni la Armada.
Lorenzo Meyer. La doctrina Obama y nosotros. El Siglo de Torreón.
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